Como mencionaba en mi post anterior sobre el belly dancing, el flamenco es uno de los bailes populares que ha logrado una sorprendente representación en contextos artísticos más allá del lugar donde nació y los restaurantes o espacios que están directamente ligados a ese lugar. En este sentido hay una gran cantidad de trabajo en vídeo que utiliza al flamenco como medio de expresión artística.
Con la fuerza y fiereza característica del flamenco es de esperar que muchos de sus exponentes más conocidos (que no por eso son necesariamente los mejores) sean hombres. Digo esto, no porque una mujer no pueda ser fiera y fuerte (si baila flamenco ciertamente algo de eso tiene que tener y hay muchos ejemplos de mujeres fuertes en el flamenco, siendo el clásico Carmen Amaya), sino porque al ser características más esperadas de un hombre estos son aceptados, y en consecuencia promovidos, más rápidamente que las mujeres. Es más facil para una mujer hacerce famosa por su sensualidad o dulzura que por su fuerza. Lo mismo ocurre a la inversa: es más fácil que un hombre se haga famoso por su fuerza que por su dulzura. Entonces si se trata de un baile fiero adivina a quienes preferirán?
Pero bueno, más allá de las dimensiones de género en el flamenco, si bien hoy día cuando se dice “bailarín de flamenco” la imagen instántanea es la de Joaquín Cortés (no más googlen el término para que vean) hace algunas décadas atrás el nombre era Antonio Gades. Gades, quien toma su apellido artístico en honor a las bailarinas gaditanas (siguiendo la sugerencia de su maestra, Pilar López) fue la estrella de varias películas como Bodas de Sangre y Carmen, ambas del director Carlos Saura. Para que le puedan hechar una miradita al bailaor par excellence antes de la llegada de Cortés, aquí los dejo con un solo genial de Gades quien tiene un estilo así muy masculino pero sin caer en un macharranismo excesivo. Es una farruca, mas en este caso se prescinde de la música, pues con la fuerza y presencia de este bailaor ni hace falta.
Pero para que no digan que la tengo contra Joaquín, les traigo una de sus primeras incursiones antes de que fuera uno de los bailarines más famosos del mundo (de flamenco y de cualquier baile en general, lo que es un orgullo para el flamenco). Me gusta este vídeo porque es un pedazo de una película de Almodovar (La flor de mi secreto) así que se podrán imaginar lo viajoso y extremadamente sexual que es la coreografía y la misma forma de filmarlo. Aquí flamenco a lo posmoderno:
Pero como no todo es bueno, el peor vídeo de “flamenco”. Aquí por….latin lover a la n potencia????
Ciertamente el traje está lindo (a pesar de lo levemente tacky en su excesiva latinidad), pero a la jlo como que se le olvida que esto es flamenco no hiphop. uno ataca los pasos pero no hay tanta hostilidad, pues siempre dentro de la fiereza queda algo de coquetería (no más miren a Joaquín Cortés, quien a pesar de su flamenco fusionado con otras cosas, tiene mucho más estilo y respeto por el flamenco)… Jennifer López está dando esos pasos como si estuviera espachurrando cucarachas. agg es que no puedo con el performance de uber latin lover, en el que (me perdonaran sus fans) Joaquín Cortés es más que partícipe, en ese sentido él es un bailaor macho pero medio queercito.










algunos bailes son mu feos
son mu8cho de taconeo pero estan bien
hay algunos feos
“Algunos bailes son muy feos” – puedo entender de dónde viene eso, y creo imaginarme a cuáles videos se refieren Roberta y Pepa pero bueno, la idea era poner vídeos interesantes que tuvieran diversos roles masculinos, desde lo clásico hasta lo más pop pasando por lo experimental y ahí está, no ha todos les tiene que gustar. a mí me parece que demuestran la versatilidad del flamenco y como éste ha permeado múltiples ramas de la cultura.
A Lora, si quieres ver flamenco un poco menos enfocado en el taconeo aunque aún con un taconeo sólido (es flamenco después de todo) puedes buscar mi post “en thanksgiving, un regalito” (bajo el tag flamenco), tiene un vídeo de Sara Baras con una coreografía compleja (un trío) y una estética que se nutre de la capacidad lírica del baile. Como regla general, Sara Baras hace coreografías que aprovechan todo el cuerpo y su capacidad para crear movimiento y ritmo, más allá del taconeo, sin dejar de tener una técnica de pies muy buena, claro sino no sería flamenco.