El Secuestro de Fortuño

17 10 2009

¡Ea diatre! La gente está bien enco&*ná.





Blades, la leyenda sigue vigente

24 08 2009

Porque con décadas de carrera el hombre sigue estando duro como coco y su música tan sabrosa y pertinente como siempre.  Aquí con par de libritas menos pero con la misma picardía inteligente de siempre.





El mejor boy band ever

15 08 2009

Clásico.

¿Por qué será que ya no hacen bandas como estás? Cómete la mierda Puff Daddy.





Shakira…cada vez más ordinaria

16 07 2009

Y la pregunta de los 69,000 chavitos es…

¿Qué distingue esto de las miles otras rubias?…Britney Spears, Christina Aguilera, Jessica Simpson, Mandy Moore, Fergie, Brooke Hogan, Hannah Montana, Ashley Simpson…uy, que me pierdo entre tanto decolorante.

Resulta que ya no es suficiente hacerce tips rubios para hacer crossover (Ricky Martin, Shakira, JLO, Paulina Rubio, hasta Beyonce que es negra se arrubió para su salto al estrellato como solista….de los latinos el único que lo evitó fue Marc Anthony y creo que porque todos sabemos que eso sí que iba a quedar horrible). Y bueno ahora se concluye es imprescindible ponerse lentes de contactos azules. Y de la jaulita esa con los ¨ah, ah¨ a lo Britney Spears ni hablo.





A Bob Dylan todavía le queda

30 06 2009

No soy una súper fan de Bob Dylan. Pero está canción me ha matado. Es sensual. Es cruda. Y muy honestamente no suena a nada de las canciones clásicas del viejo Dylan que se bañaba en la autortura emocional y linguística. No quiero decir con eso que sea “light”. Es Dylan. Pero “Beyond here lies nothing” se siente madura, sin la necesidad de buscar respuestas ante una crisis de identidad artística o emocional.

La canción, que forma parte del más reciente album de Dylan (Together Through Life), tiene un flow medio “Black Magic Woman”, pero se apodera de ese hit para hacerlo suyo y no puedo más que seguir dándole replay y replay.





El “comeback” de Michael: esta sí que no te la esperabas

26 06 2009

Michael Jackson está muerto. Eso, mi querido Watson, ya no es noticia. Pero todavía ando perpleja. Es la muerte de una era.

Michael Jackson en mejores momentos, con su clásico guante, la espinaca del paso más famoso del mundo: el moonwalk.

Michael Jackson en mejores momentos, con su clásico guante, la espinaca del paso más famoso del mundo: el moonwalk.

El guante en una sola mano, el agarrarte tus… como decirlo, “partes privadas” sin parecer un pervertido sino un bailarín con refinamiento y estilo, el primer cambio transracial mucho antes de que lo “transgénero” se volviera “in”y, como olvidar, el “moonwalk”. Oh dios, los ochenta sin Michael son imposible. Mucho menos los noventas con sus “boybands” frutos de la perfecta tripleta de baile, buenos ritmos y “lover boy flow” que Michael hizo su marca personal. Y hasta los 2000’s llega su esfera, solo vale decir que hasta una categoría de los premios Guinness es el crear el grupo que más gente aglomere para bailar juntos “Thriller”….van por 242. Perfectamente sincronizados.

No, en serio, hablo medio en broma porque resulta prácticamente imposible comentar sobre Jackson recientemente sin caer en al menos un leve sarcasmo. El hombre era un chiste ambulante. Nada más vale ver sus apodos. De un titular “Rey del Pop” pasó a un vurdo “Wacko”. Pero la cultura popular siempre necesitará de sus estrellas caídas, de sus “underdogs” por ser redescubiertos. De sus Britneys… que nunca se hubieran podido ser sin sus Elvis Presleys, Johnny Cash, y por supuesto, sin sus Michael Jacksons. 

Y bueno, una cosa es que se muera Heath Ledger. O Selena. O Aliyah. Eso es trágico, triste, conmovedor y todo lo demás que le quieras añadir al drama estelar popular, pero ¿que se muera Michael Jackson? Así de sopetón, como quien anuncia un “comeback” en el momento en que su credibilidad no podría estar más por el piso: eso es otra cosa.

Y razones pa’ morirse no le faltaban-si los queridísimos lectores perdonan la falta de “political correctnes” ante los muertos. Con las eternas acusaciones de pedófilo, su sanidad seriamente cuestionada, su carrera extinguida y una bancarrota más total que la de las de Lehman Brothers y Fannie Mae convinadas, ciertamente dan ganas de dejarse caer y como dice mi abuela “estirar la pata”. Pero válgame, Michael Jackson se murió. No ha habido una figura (con su correspondiente muerte, obvio) tan reveladora como eso desde Elvis Presley.

 Quizás ese fue el gran “comeback” de Michael.

Su ultimo truco como rey del espectáculo pop, el morirse cuando menos los esperábamos. No porque fuera joven y en el ápice de su carrera. No, eso sería muy cliché y Michael hizo una vida de establecer nuevos parámetros, no de seguirlos. Se murió cuando menos lo esperábamos porque ya nos había acostumbrado a que siempre estuviera ahí, en la periferia pero cerca del “spotlight”, adobaito y autopreparado con sus propios locuras, listo para ser la punta de lanza de nuestras bromas, una sombra de su pasado y de su propio éxito.

 Hasta que no pudo más.

 Hasta que el “moonwalk” reconoció que podrá dar la ilusión de detener el tiempo pero no puede aguantarlo. Y mucho menos retrocederlo.

Michael Jackson en “Billie Jean” una de las canciones, sino La Canción que lo catapultó a la fama.





I’m jealous of your cigarette…

19 05 2009

Para los que se creían que los canadienses eran aburridos. Aquí una imagen – y un sonido – muy diferente a Celine Dion…. lo que obviamente sólo puede significar una mejoría.

I’m jealous of your cigarette

and all the things you do with him

Hawksley Workman no será muy conocido por acá aunque sí tiene su crowd en Canadá y Europa. Tiene 10 discos a su nombre y su “tongue in cheeck” attitude me recuerda un poco a los Artic Monkeys.  Es una música diferente, irreverente, pero sin estar tan embollá en ser “alternativa” o “indie” como para que se vuelva un “gusto adquirido” el poder escucharla. Es referscante.

Por su puesto con 10 discos encima tiene más de un estilo, y su versatilidad realmente sorprende. Aquí otras canciones del chico. Clickea para escuhar y ver el vídeo.

Kissing Girls

The City is a Drag

Stop Joking Around – esta quizás la conocen por el programa “Scrubs”





Eleanor Rigby…and all the lonely people

14 03 2009

La economía. El tapón. Corre que llegas tarde. Corre que todo el mundo anda sin trabajo…y buscando. Corre, corre coraz- Sin Sentimentalidades, que no has corrido toda tu vida detrás de un bachillerato (suma cum laude) para quedarte atrás ahora.

Stop.

Sin filosofamientos. Con ojeras, sin ojeras, con la misma ropa del siempre, el mismo carrro de siempre, la cara misma de siempre: el Trabajo. El que sé fue -perdón- el que se irá. Pues aproveche antes de que se vaya, camine ¡corra!

Crisis, crisis, crisis, quize…

All the lonely people…where do they all come from?

Sé que estoy tarde, muy tarde, y algún buen fanático de los Beatles me regañará por mi ignorancia. Pero hoy descubrí “Eleanor Rigby” y el mundo se me vino al piso. La realidad se me vino al piso. Al menos no estaba guiando porque juro que a poco levito, ciertamente las lágrimas colapsaron, decididas, entregadas, cansadas a más no poder, pero revitalizadas por ese golpe musical que te achoca y te deja media tuerta y a la vez con más vida que nunca. Y recordé, fugazmente, que después de todos, a pesar de todo, Paul McCartney no es sólo un douchbag de ukuleles venido a menos. ¿y yo? quizás, quizás…





“Coraline”: tenebrosa magia de luz, música y color

13 03 2009

CT.LAIKAEs que no había forma de que esta peli no fuera genial.

El guión, sobre una niña que abre una puerta en su nuevo hogar que la lleva un mundo mágico donde todo es igual que el mundo real pero mejor, está basado en una novela de Neil Gaiman, problablemente uno de los escritores populares más creativos e inteligentes que hay en el momento. Neil se especializa en el campo de la fantasía y su arte radica en saberse los cánones de la fantasía tan y tan al dedillo que es capaz de jugar con ellos para subvertrlos y darnos cosas sumamente inesperadas, de forma que hasta lo más ordinario y común se vuelve mágico, fantasioso, tenebroso.

En este caso se le da la vuelta a la idea del niño que cruza a un mundo mágico (Alice in Wonderland, Chronicles of Narnia, etc.) y también se juega con la idea del musical animado siguiendo el standard establecido por Disney en su época de oro (Aladdin, Beauty and the Beast, The Little Mermaid) de que las películas animadas están hechas para ser rellenadas de canciones.  Pero ¡que canciones señores! el que escuche estas líricas con atención se dará cuenta que lo que puede llevar un ritmo “inocente”, “juguetón” y pegajoso esconde un peligro mucho más grande que la carie que viene después del dulce.

Lo que me lleva al responsable de la música, Bruno Coulais, el mismo compositor que estubo a cargo de la música de “Les Choristes“, otro soundtrack genial y que de paso se ganó el Oscar(por mejor canción)

En “Coraline” la música es simplemente espectacular: llena de energía y de una magia imposible de escribir que como que te asusta pero a la vez no puedes evitar más que sentirte inevitablemente atraido a ella, a escucharla y dejarte llevar por ella así como Coraline no puede evitar se seducida por este mágico mundo en el que se adentra y que poco a poco se apodera de ella.

Y para completar la trifecta perfecta, el director es Henry Selick, el creador de “Nightmare Before Christmas” (que no, no es Tim burton).

De más está resaltar el espectacular trabajo artístico que conllevó hacer esta película en animación stop motion puesto que no sólo se trata de filmar sino que hay que hacer las esculturas/marionetas tanto de los personajes como sus entornos y aquí hay un nivel de detalle y ambición artística- desde un invierno lúgubre hasta un jardín multicolor estilo Alicia en el País de la Maravillas. Es realmente conmovedor ver el resultado final de lo que seguro fueron horas interminables en un estudio de trabajo.

En fin: ingeniosa, interesante, y, si bien un poquito terrorífica, muy divertida.


Una de las canciones hechas por Coulais, apoteósica y escalofriante

Escena (y canción) adorable y creepy como toda la película.





La historia del vídeo que MTV nunca enseñó: “Running up that hill” de Kate Bush

19 10 2008

Como hoy me siento muy política les voy a prometer algo: esto no se trata de cómo MTV cada vez muestra menos vídeos y opta, en vez, por servir como presentación de evidencia en un juicio de “La estúpidez vs. El Futuro”.

De lo que sí se trata de los vídeitos que todavía quedan, de todas las Britneys del presente (que en verdad son las Janet Jackson del pasado). El baile en MTV parece estar por todas partes: por aquí un shake shake (your booty, of course), por allá un floating y voilá! directo a TRL. Mas lo curioso es que a pesar de tanta visibilidad del baile realmente no es el  centro, por el contrario, en la mayoría de los casos está en función del “performer”, o más bien, en función de la imagen publicitaria que se quiera construir, como ya lo dijera Guy Debord: es todo un espectáculo, la primacía de la imagen del evento va por encima del evento mismo. Y digo, no hay nada malo con el espectáculo en sí mismo – excepto cuando se pasa. Excepto cuando “la norma” se vuelve en norma para excluir y es ahí cuando nos encontramos con “Running up that hill”, canción (y vídeo) de Kate Bush.

Pero eh-eh, aguántalo ahí, toca ir al principio:  ”Running up that hill” desde el inicio tuvo, como decirlo… ejem, problemitas. Y de identidad, que son de los peores.

Resulta que originalmente se llamaba “Deal with God”, pero ya tú sabes en este mundo tan divino hacer una canción con tal título es buscarse líos. “No te van a tocar la cancioncita esa ni en Estados Unidos, ni en Irlanda, ni en Australia, ni en Francia, y en Italia? uff olvida’ete d’eso nena”, estoy segura que le dijeron los productores a la Bush cuando en 1985 buscaba lanzar la canción como primer single de su cd Hounds of Love. Y bueno, los artistas también tiene que comer así que se hizo el cambio. Más la fiebre del espectáculo no pudo tanto y aún así “Running up that hill” se quedó así como medio rarito él (o ella?), medio queer el videito: en ningún momento aparece la artista cantando. Obvio, se escucha la canción pero nunca hay una cantante (su cara así bien grande y sexy) moviendo los labios para que tú, queridisimo espectador que no tienes tiempo de pensar mucho, sepas que esa es la que canta y la cara de ella es la que vas a buscar en el disco. Pero eso no significa que la artista no estubiera ahí, en el vídeo, estaba, y para más, aparece bailando.

It doesn’t hurt me.

Una mano corta lentamente un espacio entre tinieblas y de repente agarra un cuello, que al ritmo de la percusión, parece querer despescuezar: así comienza “running up that hill” y como su título sugiere sigue en un ascenso apasionado por resolver de una vez y por todas la imposibilidad de realmente entender a tu pareja.

Do you want to feel how it feels?

 Quizás, tal vez. Por eso los bailarines (la misma Bush y un hombre) se dejan caer sobre sí mismos en un abrazo contorcionado que deja ver sus fisuras (¿por?) y a pesar de la unión.

Y pum, cayó Humpty Dumpty…crackeamos el código. Contrario a la relación facilona de “estábamos solos y ahora nos unimos” de la canción pop tradicional (y que conste que la música de Bush puede ser entendida como media pop) en “Running up that hill” los roles no están tan claramente definidos, ambos se buscan, ambos se separan y el ataque a la pareja (sea en manos despescuezadoras o en brincos uno sobre el otro) son en cierto forma simplemente la manera que encuentran los personajes de acercarse uno al otro. Adiós se le dice al cuento de: mujeres bailando por su cuenta, hombres bailando por su cuenta y luego se unen, colorín colorado una casita en un suburbio y con una minivan me he comprado.

 Y ese fue el vídeo que MTV no quizo, en vez, pasó una versión en vivo facilmente decodificable: una cantante que canta (frente a cámara, recordemos que si no hay imagen en la tv no es real) y un público que la recibe pasivamente, en vez de tener que ponerse a pensar que podría querer decir ese baile raro que tienen ahí esos dos locos. Tal vez fue por la memoria reprimida del “Deal with God”. Tal vez, la causa fue que el baile no cumplía su función de accesorio para la imagen de la artista sino parte integral de la visión artística que se quería presentar. O quizás, había demasiada exploración de las dinámicas de sexualidad. Y es que se permite lo sexy, mientras sea puro toma y dame (y lo digo con toda la mala fé del mundo), pero tan pronto se complejiza el porqué eso se da, o peor aún, se aborde en un medio público cómo no necesariamente es equix sexo/genero el que hace tal o cual cosa, pues en esos casos el sexo está out.

La sexualidad está out, y precisamente por no querer salir del closet, por no haber disposición para enfrentar esas complejidades. Y esto ocurre aún más cuando se está complejizando a través del baile, una rama del arte que tradicionalmente ha sido vista como mero adorno, puro entretenimiento y espectáculo sin las cualidades enaltecidas de otras de las siete musas, como digamos, la pintura. Pero si abandonamos esta concepción macharrana del baile como puro accesorio o versión femenina o marginal de alguna otra cosa que sí es importante (como la imagen el artista en el síndrome MTV), quizás podamos disfrutar de un arte que, como las mujeres, no sólo se ve lindo: también habla.