La historia: ¿el sexto género literario?

14 12 2008

Dudo que fuera pura casualidad. Hoy Luis López Nieves publicó una de sus cartas bizantinas, llamada “El sexto gñenero literario“, en la que a través de “Constantino” argumenta la historia como un sexto género literario. Dice:

Por eso pienso, querida Eudocia, que la historia realmente no existe. Lo que existe es la literatura. Dentro de la literatura, como ya sabes, hay cinco géneros clásicos: poesía, drama, ensayo, cuento y novela. Añado que también se debe incluir la historia como un sexto género literario.

(…)

Ha llegado el momento de llamar a la historia por su verdadero nombre. Y no hay que avergonzarse. No está mal que la historia sea un género literario porque cada país tiene derecho a construir su propia imagen.

Curioso que saliera justo esta semana en que se estrena “Seva Vive“. Me parece que nos ofrece un vistaso a porqué escribió el cuento de “Seva” y cuál es la relevancia que le ve tanto al cuento como la película, que se toma la molestia de explorar precisamente ese rol que juega la historia.

Por mi parte no me apresuro tanto como a catalogar la historia como literatura (independientemente de que reconozca el factor construido de tales narrativas), pero concuerdo con la idea de que la historia es uno de esos medios importantísimos a través de los cuales se construye la imagen de un país. Es más, precisamente porque contribuye tanto a la construcción de la imagen de un país es que me parece aún más importante reconocer la historia como más del lado de las ciencias que de la literatura.

Querámoslo o no las ciencias tienen más respeto a la hora de proveer justificaciones y explicaciones sobre la realidad (pasada, presente o futura) y por algo es, independientemente de que a veces fallen, tienen un sistema estructurado  y consistente de buscar el conocimiento. Un sistema corrobarable que es constantemente revisado por otros pares del campo. La literatura no lo tiene (ni lo debería tener, sería aburridísimo) ni necesariamente tiene que comprometerse con buscar la verdad o mostrarla, pero es lo que las separa y le da un lugar especial a la historia fuera de la literatura.

Quizás lo que corresponde más bien es replantearnos la historia como una ciencia sí, pero como un constructo también, resultado de humanos que no pueden más que impregnarle su visión de mundo aún cuando no lo quieran, pero el intento por no hacerlo, el intentento por contarlo tal cual es, eso es lo que vale. Ejemplo, la gente se pasa hablando de como el periodismo es una mierda, aburrido, siempre cuentan lo mismo y de la misma forma, pero si uno trata de buscar algún recurso literario (que no un fin literario) rápido te brincan encima a reclamarte “objetividad”. A los historiadores les pasa lo mismo tienen que pelearse entre cómo armar una historia para que pueda ser, como mínimo, leible y cómo mantenerse fieles a los datos corroborables para tratar de proveer una explicación a los hechos pasados. Aunque yo diría que al lado de los periodistas la tienen tremenda porque al menos no tienen que bregar con tratar de producir “La Verdad” de un día para otro por presiones de tiempo, ni bregar con las presiones de los “grandes medios” que son precisamente tus jefes… pero ya eso es otra historia.

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Reseña de “Seva Vive”: La historia y sus absurdos

12 12 2008

Cómica.

No es exactamente el adjetivo que se espera de una película, y menos si la misma trata sobre el cuento de Luis López Nieves, ‘Seva’, y las controversias que desató su visión alterna de la invasión estadounidenses a Puerto Rico en 1898; pero ciertamente es uno de los adjetivos que viene a la mente. Interesante, innovadora, ingeniosa…le siguen sin quedarse muy atrás.

‘Seva Vive’ es, como dice su director, el puertorriqueño Francisco Serrano, “una película al estilo documental”. ¿Qué quiere decir eso? Que la película adopta elementos tanto del cine de ficción como del de no ficción.

sevavive2Por un lado, está la historia del muchacho (el propio director, asumimos) que tras el cierre de la base naval Roosevelt Roads va a filmar las excavaciones de limpieza y descubre algo que lo incita a contactar a Luis López Nieves y reinvestigar el cuento de ‘Seva’ como una posible verdad histórica.

Por el otro lado, están las participaciones de seis intelectuales que reflexionan en torno a ‘Seva’, lo que es realmente la historia y la complejidad de estudiarla en un país como Puerto Rico, donde la política -quizás mucho más que en otros lugares- resulta inseparable de esa búsqueda de la verdad sobre el pasado, que presupone el quehacer histórico.

El conflicto entre si es un documental o no, radica en que nunca nos queda claro si la narración del director que

encontró algo en Roosevelt Road se apega en efecto, a la “historia como materia” o la “historia-cuento”. Además, las entrevistas a los expertos son editadas y montadas de tal forma que dejan de ser expertos opinando sobre un tema y se vuelven personajes.

En ese sentido el filme no puede (o no quiere) evitar una narrativa del bueno versus el malo, o más bien de contrincantes -específicamente entre Fernando Picó y Juan Manuel García Passalacqua-, quedando Carlos Pabón, Gervasio García, José Manuel García Leduc y Estelle Irizarri como personajes secundarios que a veces parecen apoyar las visiones de uno y a veces las visiones del otro.

Así pues, Serrano es fiel a su promesa de que la película no tiene afiliaciones a un partido o ideología política y que cada quien la leerá según la suya propia, y ese es quizá el mayor logro de la película, debido al entorno social, político e histórico que la rodea y al mismo tiempo le da vida.

Incluso Serrano había afirmado al respecto que “el PNP pensará que el director es PNP, el independentista, que el director es independentista, y así por el estilo”. Evidencia de ello fueron las risas en la sala, una mitad de la sala parecía reír cuando la otra no lo hacia.

Cinematográficamente la película es exquisita, fotos antiguas cobran vida por medio de las tecnseva2520libro1ologías digitales y podemos navegar entre los jíbaros de hace un siglo como si la foto se tratara de un holograma tridimensional en vez de una superficie plana.

De la misma forma, el trabajo de la banda sonora es genial y señala un espacio poco explorado en el cine local, donde con frecuencia la música se limita a salsa para las escenas de fiesta y alguna música bohemia en la escena de playa que nunca falta. En ‘Seva Vive’ la música deja de ser accesorio decorativo, escenografía, y se vuelve intrínseco para indicarnos el tono y ambiente de lo que está pasando. No sorprende entonces que haya sido compuesta especialmente para la película.

Eso sí, a momentos la película puede resultar un poco larga, porque las probabilidades son que no todo el mundo encuentra fascinante el dilucidar si se debe ver la historia desde una perspectiva modernista (la historia como La Verdad) o posmodernista (la historia como construcción).

Mas en la inmensa mayoría de los casos, la historia de Puerto Rico se nos devela interesante, provocadora de discusiones (que no es nada malo, solo la forma más profundizada del diálogo), e incluso, hasta graciosa.

Aunque pueda resultar medio dislocante el ver a figuras tan reconocidas como Picó, Pabón o García Passalacqua en el contexto que se les pone (como personajes muchas veces hasta peleándose entre sí), también resulta interesante descubrir, así de sopetón, que los historiadores tienen sentido del humor y que el pasado de Puerto Rico, como su presente, está lleno de instancias y narraciones contradictorias; tan insólitas pero tan creíbles como la más reciente alarma sobre la pantera de Caimito.

A fin de cuentas, el que se embarque en la misión de tratar de descubrir la verdad de vidas pasadas, cuando constantemente la vida “te da sorpresas, sorpresas te da la vida”, no puede más que estar consciente de los imponderables y absurdos hallados en la bendita historia.

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publicado originalmente en Diálogo Digital, clickea aquí para verlo junto con las fotos y el vídeo originales