“Papo Impala está quitao”… a sus 25 años

23 11 2008

Una risa entre tenebrosa y simpática, terriblemente cuerda y parcialmente intoxicada, se abre paso en la sala. Y conocemos a Papo Impala. Su carta de presentación: la risa. Una risa que sale de una boca que por lo general preferiríamos no tener que visitar. Es la boca de quien se ha tenido hasta que tragar un buche de metadona que fue contrabandeado en la boca de otro, un (ex?)tecato, cosa de que Papo lograra su meta de dejar el  vicio. Porque mi pana, Papo Impala está quitao, que no venga nadie a hablar mierda de que si ese papo es un tecato o que diablos, a ese vicio yo lo deje, na que ver con eso. Porque Papo Impala esta quitao……..

…desde hoy en la mañana que me tragué ese buche de metadona

Con ese flow entre lo digno y lo trúan, lo “salvaje” de la calle y lo “culto” de la civilización, Teófilo Torres presenta una vez más el monólogo “Papo Impala… está quitao”, versión teatral del libro de Juan Antonio Ramos basado en un bayamonés que existió en la vida real y se papohacía llamar Papo Impala, quizás en alusión al estilizado carro de los 60’s. Y si bien son harto conocidas las habilidades histriónicas de Teófilo (lo suficiente geniales como para perdonarle ese cameo tan aparatosamente trillado en el que hizo de bad boy en la  película “Ángel” de Jacobo Morales) no deja de resultar sorprendente su trabajo en esta obra. Bueno, después de 25 años haciéndola más le vale que le quede cabrona. Y me perdonan la palara pero es que no hay otra.

 

Papo Impala, la obra y el personaje, tiene una fuerza increíble y durante ese poco más de hora y media en que Teófilo está solo en el escenario no hay forma de quitarle el ojo. Es un secuestro total. Y lo loco del asunto es que quizás si algún día nos hubieramos encontrado con Papo probablemente no lo hubieramos querido escuchar. No con su incontralable manía de rascarse los brazos y los zobacos cada cinco segundo en el desespero de la nota que se le acaba. No con la vida que lo llevaría a morirse de una sobredosis en una cárcel padeciendo SIDA. Y mucho menos con su visión cruda de la calle que no deja de ser inteligente y reprocharnos el desastre social que viven día a día montones de personas. 

Sin embargo, allí, en el Taller Cé, en el contexto de estar viendo “una obra de teatro”, entiéndase arte y cultura culta, lo escuchamos. Y valla que es un deleite escuchar no sólo las aventuras de Papo en la calle, sino también su filosofar que cubre hasta la ineficiencia de la academia real española (ese club de dones que acepta las palabras cuando nosotros ya estamos listos pa botarlas) y su versión de novelas clásicas de la literatura como La Charca, La Celestina y La Metamorfosis.

Y aunque en un breve conversatorio informal que Teófilo inició tras terminar la obra éste comentó que la gente se preguntaba porqué estaba el escenario vacío si él (Teófilo) no era un bailarín ni un performero, sino un actor que iba a hacer un monólogo, resulta claro porqué el escenario estaba vacío. Primero que nada, no se necesitaba nada más, una mayor presencia de escenografía hubiera sido más que una distracción del despliegue histriónico que estaba por venir. Con la toallita pa limpiarse el sudor y la medallita como utiliería bastaba, después de todo, Papo no se cansa de recordarnos que aquí hay vejiga pa rato.

Segundo, quizás Teófilo, el actor, no es bailarín ni performero, pero Papo Impala sí que lo es. Y me perdonan la cursilería pero el actor se entrega completamente al personaje con una precisión casi matemática, durante toda la obra, aún contando el novelón que es La Celestina, los pies no dejan de moversele al ritmo de la salsa que tanto le apasiona a Papo. Y a la vez, la venita performera de Papo se hace cada vez más evidente según va contando sus versiones de la literatura universal. Si bien para La Charca el cuento se trata, na, de una chamaca que vivía en el campo. Para cuando llega a La Metamorforsis, Papo no tiene reservas en, según su interpretación de lo que le sucede a Gregorio, convertirse en un cáculo. Un cáculo que murió sólo, abandonado, hambriento y lleno de mierda pa que su familia despertara y pudiera mejorarse. Sólo queda por ver si Puerto Rico, esa “gran familia” de la que tanto nos preciamos, también despierta ante la metamorfosis del cáculo sandunguero de nuestro criollo Impala.   

 

 

 





Taller de Danzas Africanas y Hatianas

6 05 2008

Me acabo de enterar de que el Taller Tambuyé ofrecerá un taller de danzas africanas y hatianas, el cual será dirigido por Ama Codjoe, profesora de danza en la Ohio State University. No la conozco a ella, pero sí a la cooridnadora del evento, Marién, quien es una bailarina y maestra excelente (tengo muchas ganas de volver a tomar clases de bomba con ella) así que no me cabe duda de que habrá escogido a alguien muy bien capacitado para traer a Taller Cé.

Taller Intensivo de Danzas Africanas y
Haitianas
Fecha: martes, 6 de mayo
de 2008
Lugar: Café-Teatro TallerCé,Calle Robles 55, Río Piedras
Hora: de 8:30 pm a 10:00pm
Costo: $15.00 por persona
Nivel: Básico (no tienes que
tener experiencia)
Ropa cómoda y flexible
Para más información te puedes comunicar al 787-379-9385.
Auspicia Taller Tambuyé – Marién Torres López, Directora