“Loca”: De cómo y porqué han desaparecido las caderas de Shakira

11 10 2010

Aprovechando que Ricky Martin ya logró enseñarle al monolinguístico grupo estadounidense algo de español con su infame “Living la vida loca,” Shakira ha decidido que no vale la pena expandir las fronteras y mejor reiterar lo ya dicho… “Repeat after me: loca means crazy, LO-CA, LO-CA, LOCA LOCA LOCA. ¿Comprende, amigo?”

Hablar sobre la transformación de Shakira hacia un “ideal” de artista pop como rubia blanca de ojoz azules con bailecitos “sexys,” se está empezando a volver tema común en mi blog (ver aquí y aquí). De hecho, pensaba que con la salida del video “Loba” a Shakira no le quedaba mucho más por sacrificar en el panteón de la mítica diva del pop gringo.

Me equivoqué.

¿Soy yo o Shakira ha pedido como la mitad de su masa corporal? ¿Y sus famosas caderas, a’onde están? Hace no tanto nos decía que sus caderas no mentían. Ingenuos nosotros no sabíamos que no mentían porque iban a desaparecer. No pueden ni hablar las pobres.

 

Una loca...

 

No, pero en serio, una vez superado el shock, me parece que la pregunta sigue siendo relevante en el marco de ese nuevo look de disque “loca” como la cara de presentación de su nuevo disco.

Se me ocurre que hay algo de Lady Gaga en esto. Gaga, quien se ha apropiado el ser la rubia-blanca-sexy-flaca como imagen idealizada del pop para usarlo como máscara y tergiversarlo de cuantas formas le plazca. Gaga, una flaca esquelética que para muchos está loca, y quien se ha apoderado totalmente de la escena pop a nivel mundial, para hacer todo un “brand” de su presencia, como dirían en Estados Unidos si no estuvieran demasiado ocupados reaprendiendo que loca significa crazy (comienzo a pensar que el chihuahua de Taco Bell ha sido mucho mejor embajador de lo que pensábamos, contra, al menos “Yo quiero Taco Bell” es una oración completa).

Pero la cosa es que Lady Gaga no anda por ahí diciendo que está loca, ella lo hace. Gaga ha adquirido fama, y reputación de loca, extraña, bizarra, etc. por su teatralidad constante (un compromiso impresionante con este personaje de “Lady Gaga” que es bien gaga no sólo en los videos y apariciones musicales sino incluso en los juegos de baseball o donde sea) y claro, por tratar de romper esquemas (aunque se pueda argumentar que rompe esquema reciclando viejos íconos como Madonna, pero eso a otro momento.).

 

Y otra más loca

 

El punto es que Gaga, quien es la nueva reina del pop y quien tergiversa la estética tradicional de artista feminina pop, está loca–o al menos eso dice el cuento. Shakira parece emular esta modelo de cantantes pop locas (o con alteregos como la “Sasha Fierce” de Beyonce) que tan lucrativo y popular ha resultado últimamente.

Mas como se dice en el periodismo no me digas, muéstrame. Y lo lamento Shakira pero correr patines por una playa, vestirte de “rockera motociclista” y bailar sexy en el agua como no es nada nuevo, sorprendente, mínimanente creativo, loco o fuera de lo normal en el mundo del pop. Es precisamente lo que todas las wannabes hacen–para más evidencia véase a Key$ha, una nueva cantante rubia-blanca-flaca que parece borracha o arrebatá en todos sus vídeos/apariciones.

La pregunta es, con todos los discos vendidos de Shakira, con sus Grammys, sus dos invitaciones a la Copa Mundial, ¿por qué rayos todavía siente la necesidad de moldearse a la fuerza a un preestablecido supuesto ideal de artista pop tradicional (will the sexy anemic blonds please stand up!)? Un ideal que recientemente con el dominio de mujeres como Lady Gaga o Beyonce en los últimos años menos y menos predomina en la misma área del pop.

Yo digo que hay crisis, esas caderas que hoy yacen enterradas en algún gym anónimo no podrán mentir ni hablar pero su ausencia mucho dice. Shakira, en el último disco abrió confesando que era una “loba”. Hoy es una “loca”. Shakira parece obsesionada con declararnos su marginalidad; lo patético del caso es que mientras más afirma ser marginal, extraña y fronteriza, más borra cualquier marca que la distinga de un estereotipo cualquiera. No, es que lo veo venir. Una mañana de estas, Shakira se va a despertar y darse cuenta de que su nombre es árabe. Considerando el panorama de miedo en Estados Unidos tomará la “sensata” decisión de realizarce una liposucción linguística como cierta personita conocida no por sus caderas, sino sus nalgas. Prepárense que por ahí viene $-ra.